Un equipo chico de lingüistas y diseñadores verbales que trabaja con emprendedores argentinos para convertir una idea suelta en un nombre que se pueda decir, escribir y recordar.
Acá se concentran los datos con los que trabajás tus búsquedas de nombres, el estado de tu cuenta y los atajos que más usás cuando estás en medio de una lluvia de ideas.
Plan activo desde marzo. Sin vencimientos próximos.
Atajos a las partes que más se usan cuando estás probando combinaciones de sílabas.
Los criterios de evaluación que ves en tu perfil son orientativos. No reemplazan una búsqueda de antecedentes legales ni de dominios.
Un registro de lo que pasa dentro de la plataforma: sesiones de generación, revisiones de listas y ajustes de método. Sirve para ver cómo se trabaja un nombre desde el primer boceto hasta la decisión final.
Se cargaron 40 combinaciones para una marca de infusiones de hierbas serranas. El filtro fonético descartó las que acumulaban tres consonantes seguidas.
Un estudio de diseño redujo su lista de 25 a 6 nombres. El criterio principal fue la facilidad para dictarlos por teléfono sin repetir letras.
Se actualizó el ejercicio de lectura en voz alta: ahora incluye una pausa obligatoria entre sílabas para detectar cacofonías antes de avanzar.
Se aclaró en la guía interna que Namelets no verifica antecedentes legales ni disponibilidad de dominios. Esa búsqueda queda del lado del usuario.
Se realizó un taller sobre asociaciones fonéticas con emprendedores de Bahía Blanca. Se trabajó con nombres de dos y tres sílabas y ritmo acentual.